Andrea Gutiérrez: “En programación no está todo dicho, se debe establecer una conversación permanente con las audiencias”

By agosto 25, 2018Blog

La destacada actriz y ex presidenta del Sindicato de Actores de Chile (Sidarte) Andrea Gutiérrez,  nos comparte los aprendizajes  y desafíos en su nuevo rol como directora de programación del Teatro Nescafé de las Artes (TNA)

 

¿Cómo llegas a la dirección de programación del Teatro Nescafé de las Artes (TNA)?

Ingreso primero a la coordinación de programación invitada por la directora del Teatro, Irene González, a quien conozco hace tiempo, antes había trabajado con algunas producciones con el teatro y siempre me gustó mucho su visión y la forma de trabajo. Esta convocatoria fue un desafío para mí, porque vengo del mundo del teatro y si bien tenía experiencia en programación de Festivales y Ciclos de Teatro, porque tuve una empresa de gestión cultural por hartos años, programar este Teatro tan diverso es alucinante, he ido aprendiendo de ella (Irene González) y del equipo, son todos tremendos profesionales, así que asumir esta tarea, ha sido un proceso natural y poco forzado, además de un privilegio.

A tu juicio, ¿cómo se debe armar una programación equilibrada y que responda tanto a su misión curatorial como a la demanda proyectada para conectar con las audiencias ?

Creo que es fundamental tener libertad en el diseño de programación conectada con la eficiencia en el uso del espacio, nosotros tenemos programación de Lunes a Domingo, todas las semanas del año, y eso nos permite conectar con un amplio espectro de audiencias, la diversidad es nuestro sello, diversidad en disciplinas artísticas, audiencias y culturas.
Me parece que para programar se debe ser flexible y muy conectado con el entorno, con lo que está pasando en el mundo de las artes escénicas y de la música. Y nosotros somos así, dialogamos mucho y ágilmente, con la programación y las audiencias, escuchamos lo que pasa y proponemos riesgos artísticos e innovaciones. Siempre nos desafiamos, buscamos o construimos contenidos nacionales y de distintas partes del mundo, que sean un aporte a nuestro país, además te diría que corremos mucho riesgo, trayendo al público contenidos que sean un aporte o una mirada, en todas las disciplinas.

Desde lo programático, ¿Cómo se asume que una marca comercial, (Nescafé), sea parte del relato de un espacio cultural? ¿En qué influye esto?

Esto es muy interesante, porque en general existen muchos mitos o prejuicios en torno a esto, para mí el teatro es un ejemplo de cómo trabajar desde la confianza con una marca. Nescafé entrega toda la libertad para que el Teatro haga su trabajo, confía en quienes saben del tema cultural o sea el equipo del Teatro. Siempre he pensado que el compromiso de la empresa privada con la cultura es algo en lo que tenemos que profundizar como país, creo que hay que mirar esta experiencia y aprender de ella, porque es inusual en nuestro contexto. Por otra parte, Nescafé es una marca familiar para las personas, que te remonta al encuentro a una conversación, eso hace que se reciba de manera muy amable.

¿Cómo evalúan la programación, en base a qué criterios e indicadores van moldeando la estrategia ?

Eso es muy amplio porque nuestro abordaje disciplinar los es y como comenté anteriormente, nos gusta desafiarnos todo el tiempo, no somos un teatro que busque las obras, músicos o piezas de danza que son éxito asegurado, nosotros construimos esos éxitos con un equipo multidisciplinario muy talentoso y propositivo, nuestra tarea es que las audiencias se vayan aventurando con nosotros en nuestra programación. Por otra parte, hemos decidido profundizar en la generación de contenidos, con producciones propias y con la presencia de dos Compañías del Teatro, la de ballet que dirige Sara Nieto y la de Teatro Musical que dirige Maitén Montenegro, dos directoras que además son formadoras, ambas en sus disciplinas buscan profundizar su lenguaje artístico y contribuir a la profesionalización de sus disciplinas. Esto es toda una aventura en un teatro privado, pero quisimos asumir ese compromiso sobre todo con dos disciplinas artísticas, que sin aliados que se comprometan, son muy difíciles de sacar adelante.

El TNA es uno de los pocos teatros que ofrece un formato atípico y que busca nuevas audiencias, nos referimos a las transmisiones en directo, en full HD  y en pantalla gigante de Opera desde distinto espacios culturales mundialmente reconocidos, como el MET en Nueva York, ¿Cómo evalúan esta experiencia y cuál ha sido el impacto en los públicos?

Nos encanta y es un sello, ¿te das cuenta que acá tienes otro riesgo? que finalmente funcionó y el público incorporó. El Teatro comenzó con la ópera prácticamente en sus inicios, sus fundadores (Alfredo Saint- Jean e Irene Gónzalez) tuvieron esta visión y tendieron los puentes para que fuera una realidad, su resultado es una programación anual de ópera del MET de Nueva York, transmitida en vivo y cuyos abonados siguen fielmente. Posteriormente vino en teatro inglés que se trasmite en diferido, fundamentalmente por los subtítulos y que para mí ha sido maravilloso poder conocer, por una parte por las obras y por otra, porque es un género nuevo, un género mixto que surge gracias a la innovación tecnológica, el National Theater Live con la excelencia que lo caracteriza ha construido esta experiencia, que el público en Santiago ha ido asimilando y agradeciendo, ahora ya tiene un público constante, que ha crecido sistemáticamente año a año.

¿Cómo es la relación que tienen y llevan con la crítica? ¿cómo la toman?

Tenemos una excelente relación, la crítica es parte de nuestro trabajo y siempre es bienvenida.

¿Qué recomendación o consejo le darías a quienes están a cargo de programar espacios artísticos en el resto del país?

Me parece que lo principal es entender muy bien, qué espacio estás programando, en qué lugar está ubicado, cuál es su rol establecido o el que quieres darle. Esto para mi hace una gran diferencia porque cada espacio tiene misiones diferentes dependiendo de varios factores y eso se debe considerar. Desde ese conocimiento, hay que aventurarse, correr riesgos, no irse a la segura pensando “ esto es lo que la gente quiere y punto”, ni pensar que el público es un ente pasivo, en programación no está todo dicho y se debe establecer una conversación permanente con las audiencias, que son muy diversas en sus hábitos, por lo mismo, debemos construir con ellas un relato que genere que nos acompañen en un viaje, que es el que cada espacio propone.