Julieta Brodsky y el año más político del proyecto TRAMA

Julieta Brodsky es antropóloga social y cultural de la U. de Granada, España y egresada del Magíster en Antropología Urbana de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC). También, es coordinadora de Investigación del Observatorio de Políticas Culturales (OPC). Asimismo, coordina las actividades del OPC dentro del Proyecto Trama, Red de Trabajadores de la Cultura, del que  nos cuenta sobre su trabajo en políticas públicas en Cultura y cómo se desarrolla la estrategia de incidencia en la agenda pública,  en el que será el  último año del proyecto. 
Por Cindy García

¿Qué es la Agenda TRAMA y qué implicancias tendrá en las decisiones políticas del sector creativo para este año?

La Agenda Trama es una sistematización y reunión de recomendaciones, dirigidas hacia la política pública, para mejorar el desarrollo de las artes en Chile. Esto se realiza en base a su experticia técnica, a su conocimiento especializado del sector, al trabajo de campo, a una serie de procesos participativos convocados, a consultas con expertos y a una extensa revisión bibliográfica. De esta forma, se busca pasar del diagnóstico a la propuesta, para contar con metas concretas que se buscan desde la sociedad civil para desarrollar de forma integral el sector artístico del país.

“es esperanzador observar cómo la institucionalidad pública ya se está haciendo eco de algunas medidas incluidas en la Agenda, ya sea de forma natural por una coincidencia en las agendas, o bien por la misma influencia de Trama.”

Las implicancias que pueda tener en las decisiones políticas aún es incierto, puesto que no podemos asegurar una incidencia total, eso dependerá de las voluntades políticas y de las prioridades de los distintos gobiernos. Sólo podemos asegurar que ya estamos trabajando en la difusión de estas recomendaciones y en procesos de inserción de estas en la agenda pública. Hemos logrado iniciar procesos interesantes con la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, que esperamos poder continuar este año. Además, estamos seleccionando las temáticas más relevantes de la Agenda y que tienen oportunidad de insertarse en procesos de reforma ya existentes, o que calzan de alguna forma con la agenda política actual, para focalizar la incidencia en ellas.

De todas formas, es esperanzador observar cómo la institucionalidad pública ya se está haciendo eco de algunas medidas incluidas en la Agenda, ya sea de forma natural por una coincidencia en las agendas, o bien por la misma influencia de Trama.

Considerando que TRAMA funciona en cuatro regiones del país, ¿de qué forma se priorizará un diseño de incidencia que permita instalar las prioridades de cada territorio por sobre los temas de alcance nacional?

No es nuestra intención que los temas territoriales queden “sobre” los temas de alcance nacional ni viceversa. La idea es poder instalar las distintas temáticas de forma paralela y a través de distintos frentes. Los temas territoriales, serán abordados por los equipos territoriales presentes en cada una de las regiones, y los temas de alcance nacional se abordarán por el equipo nacional de Proyecto Trama, al mismo tiempo.

“pese a las diferencias que se puedan dar en cada territorio, la mayoría de las necesidades en el sector artístico son transversales a todas las regiones del país”

Lo que ocurre es que, pese a las diferencias que se puedan dar en cada territorio, la mayoría de las necesidades en el sector artístico son transversales a todas las regiones del país y, en general, tienen relación con la falta de soluciones de fondo.  Existen temas presupuestarios, legislativos e institucionales que pocas veces pueden resolverse a nivel sólo territorial y que requieren de la intervención del poder Ejecutivo y del Legislativo a nivel nacional. Por ejemplo, las falencias en la gestión cultural municipal no son problema de un municipio específico, sino que son transversales a la mayoría de los municipios del país, y es mucho más factible resolverlas haciendo modificaciones a la Ley Orgánica Municipal que convenciendo a cada alcalde o alcaldesa del país.

En una ciudadanía que en la actualidad desconfía de lo institucional, ¿cómo desde TRAMA piensan fortalecer la asociatividad entre los trabajadores de la Cultura, para lograr influir en los grandes temas culturales?

Este es un trabajo que llevamos realizando desde el primer año de Trama, el 2014, y que no sólo tiene que ver con la Agenda sino que es un eje transversal del proyecto. La articulación, asociatividad y generación de redes es trabajado en cada una de las actividades que realizamos, como por ejemplo los talleres de gestión cultural; los talleres técnicos; los laboratorios de políticas culturales; etc. Además, hemos implementado actividades específicas que apuntaban a ello, como son las asesorías gremiales y sindicales y las redes de espacios culturales. Nuestro énfasis siempre ha estado ahí y en el fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores de la cultura. Por otra parte, esta relación sólo puede darse si las recomendaciones incluidas en la Agenda efectivamente representan al sector. Y en ese proceso hemos estado los últimos meses: consultando la Agenda, generando redes territoriales (de confianza) que nos ayuden a impulsarla, escuchando.

Recientemente el CNCA presentó su estrategia para fortalecer y estimular la economía creativa. Un eje central es la profesionalización y promoción de la asociatividad, algo que ustedes ya están abordando desde que partió el TRAMA, ¿cómo entonces buscarán una estrategia complementaria que permita no duplicar esfuerzos y a la vez fortalecer el trabajo que hacen varias instituciones y programas públicos?

Trama se planteó en un comienzo como un proyecto con inicio y fin. Nos queda un año de financiamiento de la Unión Europea y después no tenemos demasiada claridad qué va a suceder con el Proyecto, ni con las actividades que implementamos. Además, Trama siempre buscó que los temas relevados quedaran instalados en la institucionalidad pública, ya que es ahí donde las políticas se democratizan y sustentan.

“Este Plan y su Comité Interministerial es una plataforma clave para la incidencia de la Agenda Trama, por lo que nos interesa muchísimo estar presentes y agradecemos la oportunidad que se nos está dando de inclusión en estos procesos.”

Por ello, celebramos que el Plan de Economía Creativa esté recogiendo estas temáticas tan relevantes para Trama y que estaban ausentes en gran medida de las políticas culturales. Además, actualmente estamos colaborando estrechamente con este plan para traspasarles nuestro conocimiento y experiencia en estos ámbitos que ellos van a empezar a desarrollar y que nosotros tenemos más cercanos, y para ver la posibilidad de que Trama pueda ejecutar algunos programas o actividades que estén relacionadas a este. Por otra parte, este Plan y su Comité Interministerial es una plataforma clave para la incidencia de la Agenda Trama, por lo que nos interesa muchísimo estar presentes y agradecemos la oportunidad que se nos está dando de inclusión en estos procesos.

Este 2016 es el último año de TRAMA, ¿Cuáles son sus resultados y cómo se  proyecta el trabajo que han realizado desde 2014 para que se asegure su continuidad e impacto en el tiempo?

Claro, tal como te comentaba este será el último año de Trama tal como lo conocemos, con financiamiento estable de la Unión Europea. Evaluando la gestión realizada hasta ahora, vemos que los resultado han sido más que buenos: hemos logrado construir una red de más de 3.500 trabajadores de la cultura en las cuatro regiones; estamos trabajando con actores muy potentes en cada territorio, que confían en el trabajo que hacemos y se han apropiado del proyecto en cierta forma, que es lo que buscábamos; las actividades que hemos desarrollado han sido muy bien evaluadas en general; nos hemos posicionado como un actor clave en el sector; y creemos que hemos logrado abrir un debate nuevo y necesario en el país, sobre la situación de nuestros artistas y sus derechos.

Durante el proceso de implementación del proyecto, nos hemos dado cuenta de la necesidad que existía y, en ese sentido, Trama viene a llenar un vacío importante. Todo esto nos dice que Trama debe continuar, y en eso estamos trabajando también, aunque aún tanteando el terreno. De todas formas, pase lo que pase, este 2016 debe ser un año de consolidación de ciertos procesos y de traspasar de alguna forma el trabajo a otros. Ya sea, a la institucionalidad pública, para que continúe ciertas actividades o, a la sociedad civil, para que se haga cargo de ciertos procesos, como podría ser el tema de la Agenda, por ejemplo. Para esto, también es muy importante el trabajo de sistematización y evaluación del proyecto que estamos empezando, queremos sistematizar nuestro modelo de gestión en general, y en particular para cada actividad, para así dejar nuestra experiencia y metodologías a otros que quieran realizar acciones similares.