Financiamientos Municipales para la Cultura: Valparaíso y el FICVAL

Claudia Ulloa es socióloga, Magíster en Gestión de Políticas Nacionales con mención en Educación y Cultura, y Magíster en Gestión del Patrimonio Cultural.  Actualmente, es la encargada del Departamento de Desarrollo Cultural de la Dirección de Cultura del Municipio de Valparaíso desde donde coordina el FICVAL. En Caja Cerebro le preguntamos sobre este inédito instrumento de financiamiento creativo que ofrece el municipio porteño, sus alcances y logros en su implementación,  y cómo lo proyectan para mejorar los aspectos que han quedado en deuda en esta primera entrega.

Por Cindy García

¿Cómo surge la idea de elaborar un fondo concursable para iniciativas culturales desde el municipio? 

Mediante el Programa Red Cultura del  Consejo Regional de la Cultura y las Artes, se contrató a la gestora cultural Fabiola Leiva  para realizar el Plan Municipal de Cultura de Valparaíso (PMC), proceso que comenzó el año 2013 y que permitió generar un primer diagnóstico cultural de la ciudad. Donde se manifestó, entre otras cosas, la necesidad de contar con líderes articuladores y dinamizadores de la gestión cultural, visualizando a  la municipalidad como ente facilitador de la comunidad artística, no solamente otorgando patrocinios, permisos para uso del espacio público y auspicios en infraestructura cultural y difusión. Sino que asumiendo  un rol  protagónico en la construcción  de iniciativas conjuntas, de proyectos culturales, buscando así, superar  las confianzas debilitadas en materias de gestión cultural municipal.

En este contexto, el PMC definió  proyectos prioritarios 2015 – 2017, ubicando en un lugar destacado un nuevo programa  titulado “Cultura en el Barrio”, definido en una primera instancia, como una iniciativa para generar procesos participativos, que permitan desarrollar base de recursos  para la formación artística, la gestión de audiencias culturales, el uso de espacios públicos comunitarios, la prevención de la delincuencia, como también la articulación de redes para el desarrollo sustentable. El que posteriormente, fue denominado “Fondo de Iniciativas Culturales de Valparaíso”, FICVAL.

“El fondo contó con un monto total de $100.000.000, los que se distribuyeron  en  las categorías: proyectos consolidados, monto máximo $3.000.000.  Proyectos emergentes y emblemáticos con  un monto máximo de $1.200.000.”

El objetivo general del FICVAL es  fortalecer  el desarrollo cultural de los cerros de Valparaíso, implementando acciones para mejorar  la difusión, fomento y promoción de las actividades artísticas, como  también la identidad territorial,  su paisaje cultural,  memoria colectiva y patrimonio.

Las  disciplinas artísticas establecidas fueron: Artes Visuales, Artes Escénicas, Música, Audiovisual, Literatura y Artes Integradas. Las que se estructuraron en las  modalidades: eventos, festivales y producción artístico-cultural, cultura tradicional y local, cultura y educación, patrimonio cultural e histórico y animación socio-cultural. El fondo, en su primera versión , contó con un monto total de $100.000.000, los que se distribuyeron  en  las categorías: proyectos consolidados, monto máximo $3.000.000.  Proyectos emergentes y emblemáticos con  un monto máximo de $1.200.000.

¿Qué resultados han surgido de la primera convocatoria a este fondo?

En esta primera convocatoria, se presentaron 110 proyectos. De estos fueron seleccionados 70, lo que corresponde al 64% del total.  El criterio de mayor relevancia fue la inclusión cultural, por lo que se decidió aprobar los 55 proyectos emergentes presentados, es decir, el 100% de esta categoría. 7 emblemáticos y 8 consolidados, estos dos grupos respondieron a la más alta puntuación en el sistema de evaluación. Donde se ponderaba formulación con un 30%, originalidad con un 25%, impacto en la comunidad 15% y presupuesto 30%.  3 de ellos renunciaron una vez que se los habían adjudicado.

En la tipología eventos, festivales y producción artístico-cultural, es donde más proyectos se presentaron, con un 42% del total,  correspondiente  a 28 proyectos. En esta categoría, se concentraron  los talleres de formación artística en sus diversas disciplinas, lo que da claras señales de la importancia que está tomando la formación cultural por sobre la gestión de audiencias, procesos bastante más sustentables y de alto impacto en el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

“Respecto a las organizaciones que se presentaron, los Centros Culturales fueron mayoría  y corresponden a un 37,3% del total”

En cuanto a las disciplinas artísticas llevadas a cabo por las organizaciones durante la ejecución de sus iniciativas, la más desarrollada fue Artes Escénicas, disciplina que fue contemplada en 20 proyectos de expresiones culturales en la forma de teatro y danza, principalmente.

Respecto a las organizaciones que se presentaron, los Centros Culturales fueron mayoría  y corresponden a un 37,3% del total. Esto quiere decir que las organizaciones comunitarias que más realizaron iniciativas culturales gracias a la adjudicación del FICVAL 2015, fueron estas entidades, quienes se dedican a desarrollar actividades culturales en sus dinámicas cotidianas.

¿Qué ajustes o mejoras debiera tener una próxima versión de esta iniciativa? (montos, focalización, amplitud)

En este momento, estamos en fase de cierre del primer concurso FICVAL, haciendo análisis de beneficiarios, los que ascienden a más de 4000 entre niños, jóvenes, adultos mayores, discapacitados, dirigentes culturales y ciudadanos. Como también reflexionando con el equipo de trabajo sobre modificación de bases, ampliación de equipo de evaluación, creación de eventual mesa técnica de FICVAL, integrada por  el Consejo Regional de la Cultura y las Artes, la Dirección de Patrimonio del Municipio de Valparaíso y organizaciones comunitarias que estén liderando la gestión cultural local. Debemos velar por  mantener la transparencia, calidad  y diálogo con los participantes, factores que caracterizaron la primera versión de este fondo.

“Hemos comprometido gran parte de nuestros tiempos laborales y personales en esto, ya que tenemos la férrea convicción que el desarrollo sustentable de Valparaíso tiene una arista relevante en la cultura.”

Otro tema relevante fue el contacto directo con las organizaciones participantes, realizamos un proceso de supervisión in situ del 46% de los proyectos realizados, sábados, domingos, sin importar horario. Compartimos con las organizaciones, pudimos conocer sus  logros, reconocer sus esfuerzos, la asociatividad comunitaria, los cambios culturales que han instalado  con mucha voluntad y compromiso,  cohesionando a la población de sus barrios, desarrollando  liderazgos legítimos, preocupados por el bien común, por el desarrollo de la población, abriendo espacios de diálogos, formación, creación e  identidad.  Nuestro compromiso con el desarrollo cultural es mucho más que una jornada de trabajo municipal. Hemos comprometido gran parte de nuestros tiempos laborales y personales en esto, ya que tenemos la férrea convicción que el desarrollo sustentable de Valparaíso tiene una arista relevante en la cultura.

¿Qué otras medidas complementarias entregará el municipio, desde el Plan Municipal de Cultura, para fortalecer la creación y producción cultural y artística de la ciudad? 

De acuerdo a información entregada por el director de Cultura, Jacobo Ahumada, este fondo aumentaría considerablemente este año 2016. La idea es ampliar la cobertura, ir afinando instrumentos de postulación, evaluación, ejecución y seguimiento. Queremos  contar con una cartografía cultural de Valparaíso, en el mediano plazo, donde podamos conocer las dinámicas de las organizaciones culturales, apoyarlas con instrumentos de financiamiento, gestión y difusión. Por lo que nos encontramos realizando un catastro de  organizaciones culturales, ya se han levantado más de 30 cuestionarios, de un total de alrededor de 500 organizaciones.

Por último, parafraseando a Manuel Antonio Garretón en su libro “ El Espacio Cultural Latinoamericano”debemos lograr procesos de conciencia ciudadana, respecto a la Cultura, que nos permitan avanzar en la integración regional, capacitando a los recursos humanos para contribuir al desarrollo, compatibilizando y armonizando los sistemas educativos con los sistemas culturales, fortaleciendo los estados democráticos mediante la modernización de la administración pública y el fomento de la cultura participativa. Propiciando espacios de reflexión, debate e intercambio, como también la puesta en escena de temas valóricos, como la libertad, la igualdad,  la justicia, la promoción del pluralismo, la eliminación de censuras, la diversidad de expresiones culturales, necesarias para crear las bases de una política cultural de integración. (Garretón, 2003)